Alemania

El anhelo de conexión y de propósito común se manifiesta en el festival de las artes celebrado en el templo bahá’í

Más de 1500 personas comprueban en el recinto del templo bahá’í de Langenhain cómo la creatividad basada en un propósito espiritual genera alegría y fortalece la amistad.

17 de agosto de 2025
Escuche el artículo
El anhelo de conexión y de propósito común se manifiesta en el festival de las artes celebrado en el templo bahá’í
00:00

LANGENHAIN, Alemania — En una atmósfera en la que la música se une al diálogo, más de mil quinientas personas de todas las generaciones exploraron la forma en que la creatividad basada en un propósito espiritual genera alegría y fortalece los lazos de amistad durante la inauguración del Festival de las Artes que se celebró recientemente en los terrenos de la Casa de Adoración bahá’í en Hofheim-Langenhain

Desde el inicio, el festival se concibió como algo más que un encuentro cultural. «Las Casas de Adoración bahá’ís de todo el mundo son lugares que fomentan los encuentros, espacios donde las personas pueden reflexionar sobre los retos de la sociedad y cómo mejor responder a ellos juntos», explicó la directora del templo Karin Dimitriou.

Estos templos, referidos en los Escritos bahá’ís como Mashriqu’l-Adhkárs, incorporan un nuevo concepto de espacios de adoración: santuarios para la oración y la meditación que además son centros en los que la armonía entre la adoración y el servicio a la humanidad encuentran su expresión práctica.

Dimitriou agregó: «Las artes nos ayudan a interiorizar ideas complejas y a profundizar nuestra comprensión mediante la música, la pintura, el teatro y otras expresiones artísticas.

De este modo, nos impiran a traducir esa comprensión en actos de servicio que benefician la vida de nuestras familias, barrios y pueblos».

Las siete reuniones de oraciones celebradas en el templo durante el fin de semana crearon el pulso del encuentro. En los intervalos entre los momentos de adoración, hubo actuaciones por parte de coros locales y regionales, de poetas, actores y narradores de historias. Las exposiciones en el centro de visitantes mostraron obras de artistas de la zona de Hofheim-Langenhain mientras que en las carpas al aire libre se invitaba a la participación activa en manualidades y actividades artísticas.

El programa reflejaba la creencia de que todo el mundo posee capacidades artísticas que pueden cultivarse al servicio del bien común. «Incluso alguien como yo, con una experiencia musical limitada, pudo cantar en un coro», declaró uno de los participantes. «Fue una experiencia reveladora que nos unió».

Para muchas personas, el festival les brindó una visión de cómo podría ser una vida colectiva armoniosa, un entorno que también se percibió como un santuario donde las preocupaciones diarias se enfrentan con esperanza. «El ambiente aquí te llena de esperanza y te inspira a crear espacios similares en tu propio vecindario».

El encuentro demostró asimismo el poder de las artes para romper barreras. Gentes de diferentes procedencias y creencias actuaron sobre un mismo escenario; los visitantes iniciaron conversaciones con extraños; los niños compartieron sus creaciones de varias formas que propiciaron nuevas conversaciones y momentos de alegría entre ellos y sus padres. «Estas experiencias compartidas nos ayudan a vernos como miembros de una sola familia humana», destacó Dimitriou.

Los meses de preparación y el festival en sí reunieron a personas cuyas interacciones fortalecieron su creencia en la buena voluntad y la generosidad de los amigos y extraños por igual.

«El arte tiene un gran poder para crear conexiones entre la gente. Aquí, en la Casa de Adoración, también conecta con nuestro Creador mediante expresiones de servicio. Nuestra esperanza es que este tipo de reuniones siga creciendo, fomentando la unidad, inspirando la creatividad y ayudándonos a imaginar un futuro más pacífico».

A continuación, algunas imágenes del festival de arte que se celebró en la Casa de Adoración.

Un coro accede a la Casa de Adoración para unirse a una de las siete reuniones de oraciones, el pulso del fin de semana con oraciones y canciones devocionales

Un coro actúa como parte de uno de los programas de oraciones

Un asistente al festival declaró: «La Casa de Adoración es un lugar para la oración y la reflexión que profundiza la amistad y el entendimiento, y fomenta la unidad de la familia humana. Somos un solo pueblo que vive en esta tierra juntos».

Un coro local formado para el festival actúa en el programa de oraciones de la Casa de Adoración

Otra imagen de un programa de oraciones durante el festival de arte

Participantes saliendo del templo tras un programa de oraciones

Asistentes socializando y conociendo a personas de diferentes procedencias

Paneles informativos sobre la historia de la Casa de Adoración

Actuaciones sobre el escenario por parte de coros locales y regionales, músicos, poetas, actores y narradores de historias

Actuación de uno de los coros en el escenario durante el festival de arte

Durante el festival actuaron diferentes músicos

Carpas al aire libre donde se invitaba a participar en manualidades y actividades artísticas

Otra imagen de las actividades artesanales durante el festival

Personas de todas las edades participaron en las actividades artísticas

En una de las carpas, la actividad consistió en tejer

Las actividades fomentaron la creatividad entre los asistentes

Una reunión espontánea de asistentes para cantar juntos

Un participante describió el poder unificador de las artes, señalando que incluso entre desconocidos, cantar juntos crea una conexión espiritual inmediata

Imagen de los participantes en los terrenos de la Casa de Adoración durante el festival

El festival fue una oportunidad para que se establecieran lazos de amistad

«Nuestra esperanza es que este tipo de reuniones siga creciendo, fomentando la unidad, inspirando la creatividad y ayudándonos a imaginar un futuro más pacífico», afirmó Dimitriou, la directora del templo.

Artículos relacionados